El Shiatsu es una técnica que deriva del antiguo masaje japonés Anma, y basado en la Medicina Tradicional China.
La terapia consiste en presiones realizadas con los dedos, las manos, los brazos, rodillas e incluso los pies, además de estiramientos y manipulaciones articulares.
El Shiatsu es una técnica sencilla y no agresiva, pudiendo ser practicada en personas de todas las edades, desde bebés hasta ancianos.
El Shiatsu se muestra eficaz para todos los casos que haya dolor (lumbalgias, cervicalgias, dorsalgias, fibromialgias, cefaleas,etc), trastornos menstruales de la mujer (infertilidad, dismenorrea, amenorrea, etc), trastornos psicosomáticos (depresión, ansiedad, insomnio, estrés, apatía, etc), desequilibrios orgánicos (estreñimiento, cansancio, digestiones pobres, palpitaciones, migrañas, etc)
Está demostrado clínicamente que un masaje aplicado por una presión continuada, cuidadosamente estudiada sobre los puntos específicos del cuerpo, estimula los diferentes sistemas del organismo, equilibrando el cuerpo físico, energético y emocional.
El Shiatsu se apoya en la teoría de que el cuerpo humano tiene la capacidad de curarse a sí mismo siguiendo las leyes fisiológicas del cuerpo. La finalidad de la terapia consiste en estimular esta capacidad autocurativa contenida en todo organismo vivo.
Desarrollo de un tratamiento de Shiatsu
Para su práctica se requiere una estancia tranquila, cálida y ventilada. El cliente deberá llevar ropa cómoda y holgada, evitando todo aquello que le oprima, como cadenas, relojes, pulseras y objetos diversos que dificulten las manipulaciones. Tradicionalmente el masaje japonés se practica sobre un "futón" o colchón japonés.
El terapeuta realiza la técnica de manera calmada y el cliente notará una presión pausada, llegando la sensación de alivio y desbloqueo a lo más profundo del organismo.
A medida que transcurre la sesión, la persona que recibe el masaje cae en un estado de profunda relajación e, incluso, dependiendo del grado de percepción, puede quedar dormida.
Todo lo mencionado lo resume en una frase el gran maestro de Shiatsu Tokujiro Namikoshi: "La esencia del Shiatsu es como el más puro amor maternal; la presión de las manos hace brotar el manantial de la vida".
Shiatsu, una sesión semanal ayuda a no enfermar